RV60 – Lucas 1

Luc 1:1  Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,

Luc 1:2  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,

Luc 1:3  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,

Luc 1:4  para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.

Luc 1:5  Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.

Luc 1:6  Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.

Luc 1:7  Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.

Luc 1:8  Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase,

Luc 1:9  conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.

Luc 1:10  Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.

Luc 1:11  Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.

Luc 1:12  Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.

Luc 1:13  Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.

Luc 1:14  Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento;

Luc 1:15  porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.

Luc 1:16  Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.

Luc 1:17  E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Luc 1:18  Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.

Luc 1:19  Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.

Luc 1:20  Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.

Luc 1:21  Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de que él se demorase en el santuario.

Luc 1:22  Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieron que había visto visión en el santuario. El les hablaba por señas, y permaneció mudo.

Luc 1:23  Y cumplidos los días de su ministerio, se fue a su casa.

Luc 1:24  Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo:

Luc 1:25  Así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres.

Luc 1:26  Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

Luc 1:27  a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.

Luc 1:28  Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

Luc 1:29  Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

Luc 1:30  Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

Luc 1:31  Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

Luc 1:32  Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

Luc 1:33  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Luc 1:34  Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.

Luc 1:35  Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

Luc 1:36  Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;

Luc 1:37  porque nada hay imposible para Dios.

Luc 1:38  Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

Luc 1:39  En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá;

Luc 1:40  y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.

Luc 1:41  Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,

Luc 1:42  y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.

Luc 1:43  ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?

Luc 1:44  Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.

Luc 1:45  Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.

Luc 1:46  Entonces María dijo:
 Engrandece mi alma al Señor;

Luc 1:47  Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.  

Luc 1:48  Porque ha mirado la bajeza de su sierva;
 Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.  

Luc 1:49  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;
 Santo es su nombre,  

Luc 1:50  Y su misericordia es de generación en generación
 A los que le temen.  

Luc 1:51  Hizo proezas con su brazo;
 Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.  

Luc 1:52  Quitó de los tronos a los poderosos,
 Y exaltó a los humildes.  

Luc 1:53  A los hambrientos colmó de bienes,
 Y a los ricos envió vacíos.  

Luc 1:54  Socorrió a Israel su siervo,
 Acordándose de la misericordia  

Luc 1:55  De la cual habló a nuestros padres,
 Para con Abraham y su descendencia para siempre.

Luc 1:56  Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.

Luc 1:57  Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo.

Luc 1:58  Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.

Luc 1:59  Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías;

Luc 1:60  pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.

Luc 1:61  Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.

Luc 1:62  Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.

Luc 1:63  Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.

Luc 1:64  Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios.

Luc 1:65  Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas.

Luc 1:66  Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

Luc 1:67  Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

Luc 1:68  Bendito el Señor Dios de Israel,
 Que ha visitado y redimido a su pueblo,  

Luc 1:69  Y nos levantó un poderoso Salvador
 En la casa de David su siervo,  

Luc 1:70  Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;  

Luc 1:71  Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;  

Luc 1:72  Para hacer misericordia con nuestros padres,
 Y acordarse de su santo pacto;  

Luc 1:73  Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre,
 Que nos había de conceder  

Luc 1:74  Que, librados de nuestros enemigos,
 Sin temor le serviríamos  

Luc 1:75  En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.  

Luc 1:76  Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado;
 Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;

Luc 1:77  Para dar conocimiento de salvación a su pueblo,
 Para perdón de sus pecados,  

Luc 1:78  Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
 Con que nos visitó desde lo alto la aurora,  

Luc 1:79  Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;
 Para encaminar nuestros pies por camino de paz.

Luc 1:80  Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.


Reina-Valera 1960 (RVR1960): © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Para obtener más información, visita americanbible.org, unitedbiblesocieties.org o vivelabiblia.com.

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